Ahora gracias a la alianza entre HikMicro y Proain, puedes tener en tus manos una excelente herramienta para realizar un diagnóstico hídrico de tus cultivos en cuestión de minutos; puedes usarlo en granos, hortalizas o frutales. En la agricultura, las cámaras termográficas te pueden ayudar a evaluar el estado hídrico de una planta o de un cultivo.
Pero, ¿qué es la termografía y cómo se puede usar??
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Las cámaras termográficas funcionan bajo el mismo principio que los termógrafos infrarrojos o radiómetros. Estos dispositivos miden las longitudes de onda en el rango térmico del espectro electromagnético, conocido como emisividad. La emisividad se refiere a qué tan buen emisor de radiación infrarroja es un material (valor entre 0 y 1). Las hojas verdes tienen emisividades muy altas (≈0.96–0.99), el agua ~0.99 y la mayoría de los suelos entre 0.90 y 0.95.
Solo debes apuntar una cámara termográfica a una hoja y obtendrás la temperatura precisa de esa hoja. También puedes tomar la temperatura de una planta completa o de un cultivo, dependiendo de la distancia desde la que realices la medición y la resolución del modelo de cámara que adquieras. Cuando cuentes con una cámara termográfica será como tener miles de termógrafos apuntados a un objetivo. Las cámaras generan imágenes térmicas a partir de la información recopilada por el sensor.
Imagen 1. Cámara termográfica portátil-B21LS
La cámara termográfica HIKMICRO B21LS cuenta con una resolución térmica suficiente para aplicaciones agrícolas de diagnóstico hídrico, permitiendo identificar con claridad diferencias de temperatura en hojas, follaje y zonas de riego. Su alta sensibilidad térmica, capaz de detectar variaciones muy pequeñas de temperatura, permite trabajar con precisión en cultivos bajo condiciones de estrés. Su resolución espacial ajustable según la distancia de medición facilita su uso tanto en evaluaciones puntuales de hoja como en análisis de zonas más amplias del cultivo.
De acuerdo a varios estudios que se han realizado, se ha mostrado un mejor efecto cuando se capturan las imágenes antes de un riego; preferiblemente en un horario cercano al mediodía con plena radiación.
Con el objetivo de contar con una herramienta objetiva y cuantificable para evaluar el estado hídrico de los cultivos, diversos investigadores desarrollaron el Índice de Estrés Hídrico de los Cultivos (CWSI, por sus siglas en inglés Crop Water Stress Index). Este índice se basa en la comparación de la temperatura real del dosel vegetal con dos temperaturas de referencia que representan los extremos fisiológicos del cultivo frente al agua. Para poder determinar este índice en el momento en que se toma una imagen térmica del cultivo, es indispensable medir tres temperaturas clave:
- Twet: corresponde a la temperatura mínima teórica que puede alcanzar una superficie completamente húmeda, es decir, una planta bien hidratada que transpira al máximo y disipa el calor de forma eficiente.
- Tdry: representa la temperatura máxima teórica de una superficie vegetal completamente seca, en la que la transpiración es prácticamente nula y la planta no logra regular su temperatura por enfriamiento evaporativo.
- Tcanopy: es la temperatura real del dosel del cultivo, obtenida directamente mediante la cámara termográfica.
A partir de estos valores se calcula el índice mediante la siguiente expresión:
CWSI = (Tcanopy – Twet) / (Tdry – Twet)
Este cociente permite ubicar al cultivo dentro de un rango de estrés hídrico que va desde condiciones óptimas de hidratación hasta estados severos de déficit de agua. En términos prácticos, el procedimiento es sencillo: basta con medir la temperatura del cultivo y compararla con los límites térmicos de referencia (superficie húmeda y superficie seca). De esta manera, se puede conocer con precisión el nivel de estrés hídrico que presenta la planta en ese momento.
El valor del CWSI se interpreta de forma proporcional: valores cercanos a 0 indican un cultivo bien hidratado, sin estrés por falta de agua, mientras que valores próximos a 1 reflejan un alto nivel de estrés hídrico. Esta información es de gran utilidad para la toma de decisiones en el manejo del riego, ya que permite ajustar las láminas de agua con base en el estado fisiológico real del cultivo y no solo en estimaciones indirectas.
Una cámara termográfica es un equipo sencillo con el cual, aprendiendo a interpretarlo, puedes obtener información increíble y de mucho valor!!
Actualmente, equipos portátiles como la HIKMICRO B21LS permiten llevar el diagnóstico térmico directamente al campo, facilitando evaluaciones rápidas de estrés hídrico, bioestimulantes, eficiencia de riego, salinidad y fallas en sistemas de distribución de agua.
Imagen 2. Cámara termográfica portátil-B21LS

