¿CÓMO INTERPRETAR EL RESULTADO DE PH DEL SUELO?

El suelo está constituido por las fases sólida, gaseosa y líquida. En esta última se mide el pH del suelo, ya que es el sitio donde los productos químicos disueltos hacen que el suelo esté en condiciones de acidez o alcalinidad. Entonces, el pH del suelo es un indicador de la acidez o alcalinidad del suelo y se mide en unidades de pH. En términos más específicos, el pH es el logaritmo negativo de la concentración de iones hidrógeno y su escala de medición va de 0 a 14, considerando al 7 como el valor de neutralidad.

Castellanos (2000) menciona que en general, hay cuatro intervalos de pH que son particularmente informativos; un pH menor de 4.0 indica la presencia de ácidos libres comúnmente producto de la oxidación de sulfuros, un pH debajo de 5.5 sugiere estrechamente la ocurrencia de aluminio intercambiable y/o exceso de manganeso, pH entre 7.3 a 8.4 señala la posible presencia de CaCO3 y un pH mayor de 8.2 la posible presencia de elevadas concentraciones de sodio intercambiable. Indica también como pH ideal un rango que va de 6 a 6.5, ya que es donde hay una disponibilidad razonable de nutrimentos.

El pH de un suelo cambiará con el tiempo, ya que está influenciado por factores que incluyen el material parental, el ambiente y sobre todo, las prácticas agronómicas actuales. La condición de pH incluso puede fluctuar durante el año de cultivo y afectar significativamente el crecimiento y desarrollo de las plantas.

¿Cómo medir el pH?

La determinación del pH del suelo se sugiere se haga en los primeros 10 cm de suelo, este puede ser directamente en campo a través de kit de ensayo o potenciómetros portátiles que hoy en día son muy comunes para el monitoreo de la nutrición de cultivos. Aún con la practicidad de estos equipos, siempre es recomendable en términos de mayor exactitud, mandar a un laboratorio la muestra para la determinación del pH. Además de una medición precisa del pH en el laboratorio, es la mejor manera de detectar problemas de acidez o alcalinidad e iniciar estrategias de manejo del suelo.

 

pH y disponibilidad nutrimental 

El pH del suelo afecta la disponibilidad nutrimental y la forma en cómo los nutrientes reaccionan entre sí. A pH bajos algunos elementos como el molibdeno, fósforo, magnesio y calcio se hacen menos disponibles para las plantas. Cuando los valores atraviesan el rango de acidez, elementos como el aluminio, hierro y manganeso pueden ser más disponibles, y aluminio y manganeso pueden llegar a niveles tóxicos para las plantas. Por el contrario, cuando el pH es mayor de 7.5 (cloruro de calcio), puede haber afectaciones en la disponibilidad de fósforo por efecto del calcio y las deficiencias de micronutrientes, especialmente zinc es frecuente. De manera lógica estos cambios afectarán el crecimiento y desarrollo de las plantas, y en definitiva repercutirán en el rendimiento final del cultivo.

 

Bibliografía
Castellanos, J.Z. 2000. Manual de Interpretación de Análisis de Suelos y Aguas. 2a Ed. Intagri. Celaya, Gto. México. 186 p.

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